El
ejercicio físico, practicado de forma regular, proporciona
un buen estado de salud. Su efecto beneficia
a todos los sistemas corporales, no sólo al corazón
y los músculos, sino también a los huesos, los intestinos
y el cerebro. A su vez, intensifica el bienestar emocional, evita
que se gane peso, y reduce el riesgo de obesidad, el riesgo de contraer
en un futuro alteraciones cardiovasculares y enfermedades degenerativas
como la osteoporosis.
Algunos
BENEFICIOS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA:
- reduce
la tensión y el dolor muscular
- regula
el apetito y mejora la digestión
- mejora
la circulación sanguínea
- reduce
la presión sanguínea y el riesgo de sufrir una
dolencia cardíaca
- fortalece
el sistema inmunitario
- revitaliza,
proporcionando una sensación de energía y plenitud
que permite hacer frente a un estilo de vida estresante
- proporciona
un sueño plácido
- estimula
la producción y liberación de endorfinas, que
intensifican el sentimiento de bienestar y felicidad
- aumenta
la cantidad de oxígeno que absorben los pulmones, gracias
a ello, por el cuerpo fluye una sangre más oxigenada,
y el mayor aporte de oxígeno al cerebro ayuda a mejorar
la agudeza mental
- ayuda
a aliviar la ansiedad y la depresión
Si
miramos hacia dentro, en nuestros tejidos musculares y sus células,
encontramos que el ejercicio físico
afecta al músculo provocando un aumento de:
-
la
capacidad de los diferentes tipos de fibra muscular
-
la
capacidad de los músculos para usar la grasa como fuente
de energía
-
las
dimensiones y el número de mitocondrias (éstas
son las centrales energéticas de nuestras células,
donde se almacena y se libera energía)
-
la
cantidad de mioglobina presente en las fibras musculares (que
transporta oxígeno a las mitocondrias)
-
la
concentración de enzimas que descomponen la grasa y los
carbohidratos requeridos para contraer la fibra muscular
-
la
cantidad de capilares sanguíneos en las fibras musculares.
Cualquier
lugar puede ser bueno para la práctica de ejercicio físico, puede ser al aire libre o un lugar cerrado -esté o no especialmente
condicionado para ello-. Igualmente puede ser realizado en solitario
o en grupo. Sea cual sea nuestro entorno podemos adaptarnos a él
si así lo deseamos, para movernos y ganar salud. La actividad
que escojamos dependerá de la situación y el entorno.
Efectos
a largo plazo de la INACTIVIDAD:
- baja
resistencia a la infección
- problemas
de peso y obesidad
- atrofia
muscular
- osteoporosis
- hipertensión
arterial
- cefaleas
tensionales
- enfermedad
cardíaca
- accidente
vascular cerebral
- malas
digestiones y estreñimiento
- cáncer,
principalmente de colon