|
|
El
concepto de vejez y jubilación está cambiando y empieza
a verse como una etapa más de la vida en la que el
trabajo hay que sustituirlo por otras actividades. Los mayores
llegan a la jubilación cada vez con mayor calidad de vida y
tienen cada vez más interés en permanecer activos y
ocupados.
La gran mayoría tiene prejuicios con respecto a la edad. Piensan
que a determinada edad "ya poco se puede hacer". Otros sin
embargo, desearían ocupar ese tiempo y no saben cómo
o no tienen recursos a su alcance. Es
muy importante que la planificación de
las actividades para el tiempo libre de los mayores deba ser
muy estudiada y programada, teniendo en cuenta las características
de las personas a quienes van dirigidas: entorno social, cultural,
exigencias personales, exigencias de la comunidad, intereses individuales,
aspiraciones, etc. Por
ello es necesario que las personas que se encargan de nuestros mayores
organicen actividades diarias.
SON MUCHAS LAS ACTIVIDADES QUE SE PUEDEN REALIZAR,
como hemos dicho anteriormente todo va depender de las características
individuales y el entorno del anciano. Existen innumerables actividades
para adaptarlas a cada individuo:
1. Actividades sociales: pasear con amigos,
visitar amigos, visitar a familiares, cuidar de los nietos, acudir
a asociaciones, peñas de amigos, tertulias, bailes, asistir
a fiestas, etc.
2. Actividad física: está
demostrado que la actividad física no solo retrasa el envejecimiento
sino que además favorece el bienestar físico y psicológico.
Por lo tanto se podrían diseñar programas de ejercicios
adaptados a cada persona y menos exigentes, andar al aire libre, hacer
excursiones, etc.
3. Actividades recreativas: son
actividades que divierten y resultan agradables mientras las están
realizando, es decir actividades que proporcionan una satisfacción
inmediata. Por ejemplo los juegos de mesa (cartas, dominó, etc.),
manualidades, pintura, cuidar las plantas, etc.
4. Actividades culturales: ir al teatro,
museos, conciertos, conferencias, apuntarse a programas de animación
socio-cultural que oferte la localidad, asistir a hogares y clubes de
jubilados, viajes, etc.
5. Actividades formativas: existen los Centros de Formación de Personas Adultas, que ponen
al alcance de adultos sin límite de edad formación variada,
desde alfabetización hasta formación profesional específica.
También existe la posibilidad de realizar cursos de informática,
lenguas extranjeras y del estado, etc.
6. Servicios de voluntariado.
|