La
Tercera Edad es un ciclo de la vida lleno de recuerdos
y vivencias del pasado, de los cuales unos son buenos
y otros, en ocasiones, no se quisieran recordar, pero
están ahí y siempre nos han acompañado
formándonos en el cambio de la vida.
Es
de gran satisfacción el llegar a esta fase pudiendo
apreciar el calor de nuestros hijos, a su vez nietos
e incluso algunos hasta bisnietos, sintiéndonos
queridos y a la vez orgullosos de la huella que hemos
ido creando, de algún modo, en nuestro paso.
Es un sentimiento pleno el poder contar y transmitir
nuestras vivencias a descendientes y allegados.
Me
doy por satisfecha tan sólo por poder decir:
¡Que ya estoy en la tercera edad!
Acepta
mansamente la lección de los años y renuncia
con gracia a los dones de la juventud y nutre de paciente
entereza tu espírtitu que él ha de serte
escudo frente a infortunios
súbitos.
No
dejes que te angustien tus propias fantasías.
Mucho temor cruel que nos obceca nace en la soledad
y en el cansancio. Junto a una sana soledad sé
amable contigo mismo. Por lo tanto, en medio de la ruidosa
confusión de la vida, mantente en paz con tu
alma y con "Dios" cualquiera que sea el modo
en que tú lo concibas.
Y
recuerda siempre que, a pesar de imposturas, de farsas
y de engaños, de sueños rotos e ilusiones
fallidas, éste es aún un mundo hermoso.

Localidad:
Alicante
Escuela
de Adultos "CFPA Tómbola"