En
el estudio se trataron células cancerosas del esófago
con curcumina y la sustancia comenzó a matar las
células unas 24 horas después del tratamiento. En
un futuro, la curcumina podría tener gran valor
terapéutico y puede ser parte de un potencial fármaco
anticanceroso para tratar el cáncer de esófago.
El
cáncer de esófago es uno de los más
difíciles de diagnosticar y por ello, menos del
20% de quienes lo padecen sobreviven cinco años
después de presentarse la enfermedad.
Si
bien faltan investigaciones que comprueben estos efectos
en seres humanos, se sabe hasta el momento que la curcumina
tiene efectos antioxidantes, antiinflamatorios y protectores
ante enfermedades como el Alzheimer, por ejemplo.
Por
todo ésto, usando éste condimento a diario
podemos disfrutar de algunos de sus tantos beneficios,
aunque sus dosis son pequeñas cuando se adhiere
a las comidas, podemos aprovechar sus ventajas.
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